EMERGENCIASGUÍAACTUALIZADO 11 OCT 2026

Cuánta energía necesitas para un corte de luz, y cómo calcularla

Dos números deciden si una batería portátil te sirve: los watts que un aparato pide al arrancar y los Wh que gasta durante las horas que dura el corte. Son cuentas distintas.

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Cocina a oscuras con lluvia en la ventana: sobre el mesón de granito, una estación de energía portátil gris carga un celular y alimenta una lámpara LED encendida y un router

Casi todas las compras equivocadas en baterías para cortes de luz vienen de mezclar dos números. Los watts (W) son potencia: cuánto pide un aparato en un momento dado. Los watt-hora (Wh) son cantidad: cuánta energía tiene guardada la batería. Un equipo puede tener energía para días y no ser capaz de encender el refrigerador, y otro puede encenderlo y quedar vacío en menos de una hora.

Por eso hay que hacer las dos cuentas, una después de la otra.

Hablamos de estaciones de energía portátiles: los equipos de 300 a 2.000 Wh con enchufes de 220 V e inversor. Un power bank de 20.000 mAh guarda unos 74 Wh y sirve para cargar el celular, pero no para nada de lo que sigue. Los comparamos aparte en power bank para cortes de luz.

Primera cuenta: los watts que pide un aparato al arrancar

Los aparatos con motor piden mucho más en el segundo en que parten que mientras funcionan. Un refrigerador que consume unos 150 W andando puede pedir entre 450 y 900 W durante uno o dos segundos cuando arranca el compresor. Si el equipo no entrega ese pico, el refrigerador no parte.

Así que una estación de energía con un inversor de 300 W puede tener energía para varios días y no encender ese refrigerador nunca: el inversor detecta que le piden más de lo que da y se apaga para protegerse.

Pasa con todo lo que tenga motor o compresor: el refrigerador, el congelador, la bomba de agua de una parcela, la lavadora, las herramientas. Los aparatos electrónicos, en cambio, consumen casi lo mismo desde que se encienden: el celular, el notebook, el módem, las ampolletas LED y la tele.

La regla: compara los watts continuos del inversor con el arranque del aparato más exigente que quieras encender. Si la ficha del aparato no dice cuánto pide al arrancar, calcula al menos el triple de su consumo normal y deja margen.

Segunda cuenta: cuántas horas dura

Aquí entran los Wh, y la cuenta es una división: energía de la batería ÷ consumo del aparato = horas.

Antes hay que restar lo que se pierde al convertir la corriente de la batería en corriente de enchufe, que va del 10 % al 20 %. De una estación de 1.000 Wh quedan unos 850 Wh útiles, y con eso alcanza para:

  • Un celular cargando (unos 10 W): unas 85 horas
  • El módem y el router (unos 15 W entre los dos): unas 57 horas
  • Una ampolleta LED (unos 10 W): unas 85 horas
  • Un notebook (unos 60 W): unas 14 horas
  • Un refrigerador funcionando sin parar (unos 150 W): menos de 6 horas
  • Una estufa eléctrica de 2.000 W: unos 25 minutos, si el inversor la puede mover

La estufa es el caso que más importa en Chile, porque la luz se corta sobre todo con los temporales de invierno. Calefaccionar con una batería portátil no es realista.

El refrigerador no está prendido todo el rato

La cuenta del refrigerador es mejor de lo que parece. El compresor se enciende, enfría y se apaga, y en condiciones normales funciona entre un tercio y la mitad del tiempo. En promedio, uno de 150 W gasta entre 50 y 75 W a lo largo del día.

Con eso, la misma estación de 1.000 Wh lo mantiene entre 11 y 17 horas. Habría cubierto el apagón del 25 de febrero de 2025, que en la mayor parte del país duró unas nueve horas. No habría cubierto los cuatro días sin luz que tuvieron más de 120 mil clientes de Enel después del temporal de agosto de 2024; para eso hace falta un generador, y lo explicamos en generador eléctrico o batería portátil.

Y hay algo que ayuda sin costo: cada vez que abres la puerta, el compresor vuelve a trabajar. Cerrado, un refrigerador mantiene el frío varias horas por sí solo.

Cómo hacer tu propia lista

Anota lo que necesitas sí o sí mantener encendido y suma sus watts. En una casa típica queda algo así:

Aparato Consumo en marcha
Dos celulares cargando 20 W
Módem y router 15 W
Dos ampolletas LED 20 W
Notebook 60 W

En total, 115 W. Una estación de 500 Wh mantiene esa lista casi cuatro horas, y una de 1.000 Wh, poco más de siete. Ninguno de esos aparatos tiene pico de arranque, así que no necesitas un inversor grande.

Si en la lista entra un refrigerador, una estufa o un aparato médico que no se puede apagar, la cuenta cambia por completo y hay que hacerla con los números de cada aparato. Si en tu casa vive una persona electrodependiente, inscríbela además en el registro de electrodependientes de tu empresa eléctrica.

Tres errores frecuentes

Quedarse con la cifra grande de la caja. Muchos equipos destacan la potencia de pico, la que aguantan un instante, por sobre la continua. Si la ficha muestra dos cifras de watts, la que sirve para comparar es la menor.

Pensar que los arranques se reparten. Un equipo de 1.000 W no arranca dos refrigeradores porque cada uno consuma 150 W. Si los dos compresores parten al mismo tiempo, el inversor recibe los dos picos sumados.

No pensar en cómo se recarga. Una batería que no se puede recargar sin red eléctrica sirve para un corte de horas. Si lo que te preocupa es un corte de días, la velocidad de carga con panel solar pesa tanto como los Wh.

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