Qué significan IPX5, IPX7 e IP68: la resistencia al agua explicada
Dos dígitos que sí son verificables, a diferencia de "resistente al agua". Qué aguanta cada grado en la vida real y por qué la X no es un cero.
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“Resistente al agua” en una caja no significa nada. No hay una norma que lo defina, ningún organismo lo verifica y el fabricante puede escribirlo porque el aparato sobrevive a una gota. El dato que sí sirve es el grado IP, porque corresponde a una norma internacional con ensayos definidos.
Cómo se lee
Un grado IP tiene dos dígitos después de las letras, y cada uno mide algo distinto:
El primer dígito es el polvo y los sólidos, en una escala de 0 a 6. El 6 significa estanco al polvo: no entra nada.
El segundo dígito es el agua, en una escala de 0 a 9. Acá es donde está la información que te importa.
Entonces IP68 significa estanco al polvo y con el máximo grado habitual de protección contra inmersión.
La X no es un cero
Esta es la confusión más común. En IPX5, la X no significa “cero protección contra polvo”: significa no ensayado. El fabricante no hizo esa prueba, normalmente porque no le interesaba certificarla, no porque el aparato sea vulnerable.
Es una diferencia importante: unos audífonos IPX5 probablemente resistan el polvo de un día normal. Simplemente el fabricante no lo midió y por eso no puede declararlo.
Qué aguanta cada grado del segundo dígito
- 4: Salpicaduras desde cualquier dirección. Sudor y lluvia ligera.
- 5: Chorros de agua a baja presión. Puedes enjuagarlos bajo la llave.
- 6: Chorros potentes. Lluvia fuerte sin problema.
- 7: Inmersión hasta un metro durante 30 minutos. Sobrevive a caerse al lavamanos.
- 8: Inmersión más profunda o prolongada, según lo que declare el fabricante.
Tres cosas que el grado IP no garantiza
Los grados no siempre se acumulan. Un aparato certificado IPX7 (inmersión) no necesariamente aprueba IPX5 (chorro a presión), porque son ensayos distintos con exigencias distintas. Por eso algunos productos declaran ambos: IPX5/IPX7.
El ensayo se hace con agua limpia, quieta y a temperatura ambiente. El agua de mar, el agua con jabón y el agua caliente de la ducha no están cubiertas. El vapor entra donde el agua líquida no entra, y la sal corroe contactos que el agua dulce no toca. Un IPX7 no está pensado para la ducha ni para la playa.
La certificación es del producto nuevo. Los sellos y adhesivos internos se degradan con el tiempo, los golpes y el calor. Un aparato de dos años no aguanta lo mismo que el día que salió de la caja, y ningún fabricante cubre eso en la garantía.
Qué grado buscar según el uso
Para audífonos de gimnasio o para correr, IPX4 alcanza: el enemigo es el sudor, no la inmersión. Para usarlos bajo la lluvia de Santiago en invierno, conviene IPX5 o más. Para algo que se va a mojar de verdad (playa, piscina, obra), busca IP67 o IP68 y aun así asume que la sal y el cloro no están en el ensayo.
Y si la caja solo dice “resistente al agua” sin ningún número, la respuesta práctica es tratarlo como si no tuviera protección. No es que no la tenga: es que el fabricante no se comprometió a nada.


